Por: Andrés Pinar
LADRÓN
Brillante, blanca y roja.
Suave, clara y serena.
La rosa entona su canto
Al son de la primavera.
Cada hoja hago mía,
En mi triste lejanía,
Solo puedo mirarla,
Besarla es utopía.
Pues si mi amor me lleva,
Me empuja su corriente,
A tocar su liso tallo,
En arrebato doliente,
No podré sino morirme,
Pus como cualquier rosa,
Te pincha, caprichosa,
Al rozar su piel
Fresca, cálida, preciosa.
Por: María (perdón por el fallo con el antiguo nombre)
UN SUEÑO
¿Qué es sino es sueño, besar sus corintos labios,
Sentir todo su aliento, morir en su regazo?
¿Qué es sino es sueño, estremecerse mirándolos,
Osar a ser su dueño, osar a ser su esclavo?
Mirada perdida hacia la reina blanca en su aposento
Lluvia húmeda, fría y gris resbala en su lamento…
Qué el sol se acerca y mi anhelo persiste
Devuélvele antes a la reina esa sonrisa que aboliste
¿Qué es sino es sueño serlo todo y no ser nada?
Ser su sombra, ser mi isla, y ser solo su amiga…
Por: Andrés Pinar
Era de noche. También lo era en mi alma. De noche. Noche cubierta con un biombo de nubes lluviosas corrido por las estrellas que trataban de no ver mi pesar nocturno. Porque llovía. Llovía en mi pelo, mojando mi cara, helando mi orgullo, apagando mi fuego que hace eones se encendió. Llovía en mis ojos, y las perlas negras resbalaban por mis cuencas semejando lágrimas que ya de mí no salían, pues las había gastado. De llorar. Cuán sería mi amargura que con mis lágrimas hice crecer a mis pies el gran árbol del desasosiego, marchito, pequeño, torcido y gris.
Llovía en mis labios, aquellos que habían callado torrentes de palabras que describían mi oscura existencia. Llovía en mis manos, aquellas que tantas veces rompieron cartas sobre las cuales florecían mis más tiernos deseos, cultivados en lo más hondo de mi ser y dispuestos a germinar en el papel, papel que el ácido cruel de la ética hipócrita devoraba con dentelladas, que a mi oído producían un sonido claro y contundente: “cobarde”.
Llovía en mi sombra, que cada gota difuminaba y diluía mi presencia mundana.
Y allí, a lo lejos también llovía para ella. Llovía en su cálida piel, blanco de mi pasión. Llovía en sus ojos verdaderos, y en su cara de diosa griega irreproducible por manos humanas sin desmerecer su belleza.
Llovía en sus brazos, con los que abrazaba a otro hombre. Llovía en sus labios, que besaban apasionadamente, y la lluvia los hacía suaves al tacto, labios que su Adonis perfilaba y reconocía como propios, dándole a ella su amor como canje para poder palparlos.
Llovía en sus figuras, que se hacían una sola a la luz de la noche aguada. Noche que envolvía mi alma como ya había hecho tantas veces, y conservaba mi amor imposibñe intacto, perenne al tiempo y a las fuertes aguas erosionadoras de la fuente de cronos. Y aquí estoy, estuve y estaré, amando bajo la lluvia, esperando en vano el día en que ella venga, arrastrando consigo su luz de primavera, y mirando a sus ojos culminará al fin mi espera.

Lo siento por el tal Pinar, pero la madame Rosario le ha dejado para el arrastre, es como comparar un átomo de hidrógeno con uno de francio…eso es un poema y lo demás es papel mojado.
Eso es mentira… i lo sabes… no hagas k me ponga roja de la verguenza =S
yo digo lo mismo que el pive k comentó primero, ta chévere el poema de Rosario!!
Pini cmo te repites xDD
tienes alergia a mis seudónimos o que? no puedes hacer como k cuela?
jajaja no, me temo k no xDD
En fin, chicos, no son las mejores de vuestras creaciones. Pini, expresar sentimientos a borbotones y no dejando algo de uno mismo, no acaba por resultar positivo, desde el punto de vista literario.
Sé que podéis escribir mejor, con más recursos literarios de esos que tanto leemos…
Fdo. La petarda crítica literaria…jejee
¿Y EL Nº 5 DE VUESTRA REVISTA?