Sí, queridos lectores de lo absurdo, tras las magrísimas publicaciones últimas de éste lugar, hemos decidido que ya estaba bien de rascarnos los nudillos porque nos los estamos dejando calvos y nos ponemos a escribir en serio (es un modo de hablar) de nuevo. Como se trata de un comienzo, no teníamos ganas de empezar dándolo todo, así que esta publicación es más bien ligera. Sin más dilación, Hot club On fire:
LA BALANZA DEL SABER por Andrés Pinar
En ese lugar, muy alto y muy blanco, se hallaban dos entes sentados en un banco, disertando en tono afable, sin desenvainar el sable, hasta que uno se levantó tronando:
-¡Hable! No calle ahora, William, pues los ingleses no sabemos mentir.
-Ni vivir, concibiendo tal sarta de mentiras. Isaac, viejo amigo, ¿Tan cerrado eres como el banco al mendigo?
-Digo, Sir William, que la literatura es obra de baja catadura, y no transmite la verdad.
-Blasfemad, Sir Isaac, pues no hay emoción que pueda escribirse con una yerma ecuación.
-La emoción es engaño, viejo escritor, y ni con todos los llantos del mundo se arranca un motor.
-Hasta usted se vale de la palabra a la hora de comprar una cabra o expresar su doctrina de números y morfina.
-No lo dudo, y me es útil, pero estorba ese goteo fútil de emociones e historias, que solo para entretener mentes son creadas, distraen al ser de su real deber, que es meditar.
-Es el mismo saber el que al expresar pide a voces las letras, pues las ha de necesitar.
-Las letras son volubles, los números, eternidad. Paraíso impersonal, puente al conocimiento real. ¡No me negará que al editar su Romeo, alguien lo tuvo que contar!
- Cierto es, que las ciencias hacen progresar, pero el mundo no es mundo sin cada historia particular. En el mundo de la ciencia os helaréis de soledad.
-Bendita heredad.
-Y un cuerno, ¡voto a tal!
-En resumidas cuentas, y aunque suene fatal, se reconoce, William, que es deber de todo ser saber, lo tuyo para hablar y sentir, y lo mío para crear y concebir.
-No se hable más. Por cierto, ¿culminaste la tarea que me tenías que entregar?
-¿Contar todas vuestras obras impresas y por lo estar?
-Así es, Isaac, es tarea fácil olvidar las operaciones con las que tu tanto pareces disfrutar. Con mi literatura me puede sobrar.
-Yo, al contrario, conozco algo más que el abecedario, muy a mi pesar, fui instruido en ciencias, pero en letras cien mil veces más. Imagina, amigo William, si existiera paridad, se rasgaría antes el velo que ciega a la humanidad.
A continuación dos temas a los que no tenemos acostumbrados a los lectores, los dos primeros por cortresía del director (Andrés) (o yo) (o Pinar) (o Jesús cuando estornudo) y los otros por cortesía de Rubén Utrilla:
Creep, de Radiohead:
Strill Got The Blues, de Mary Moore:
Losing you, de Dream Evil:
What are you made of, de Lucie Silvas:
Seguidamente, voy a transmitir una enseñanza casi bíblica, en la que un camarada rockabili nos enseña cómo hacernos un tupé como Perry manda, amén hermano:

Sir Isaac N. y Sir William S.??Muy weno pinar jj
se agradece su agudeza mental señor Minguez
No es necesario confrontar ciencias y letras: tal vez, ambos elementos se pueden conjugar. Pero, los que sentimos la literatura como algo único, vital, e imprescindible para seguir adelante, no pretendemos discutir ni argumentar sobre las “bondades” del arte de la palabra. Leamos “El amor en los tiempos del cólera”, los poemas de amor de Salinas o Cernuda u observemos las representaciones de una obra de Bertold Brecht. Hagámoslo y no necesitaremos más discusiones.
Por cierto, Pinar este no lleva tilde cuando es determinante…¡te lo habré dicho mil y una veces! jeje
Ah, muy agudo el texto pero no olvides que la rima, sólo para la poesía.